Pablo Neruda
(Extracto del discurso pronunciado en ocasión de la entrega del Premio Nobel de Literatura, 1971)
Yo no aprendí de los libros ninguna receta para la composición de un poema y no dejaré impreso a mi vez ni siquiera un consejo, modo o estilo para que los nuevos poetas reciban de mí alguna gota de supuesta sabiduría (…) Pienso que la poesía es una acción pasajera o solemne en que entran por parejas medidas la soledad y la solidaridad, el sentimiento y la acción, la intimidad de uno mismo y la secreta revelación de la naturaleza. Y pienso con no menor fe que todo está sostenido –el hombre y su sombra, el hombre y su actitud, el hombre y su poesía – en ejercicio que integrará para siempre en nosotros la realidad y los sueños, porque de tal manera los une y los confunde. Y digo de igual modo que no sé, después de tantos años, si aquellas lecciones que recibí al cruzar un río vertiginoso, al bailar alrededor del cráneo de una vaca, al bañar mi piel en el agua purificadora de las más altas regiones, digo que no sé si aquello salía de mí mismo para comunicarse después con muchos otros seres, o era el mensaje que los demás hombres me enviaban como exigencia o emplazamiento. No sé si aquello lo viví o lo escribí, no sé si fueron verdad o poesía, tradición o eternidad, los versos que experimenté en aquel momento, las experiencias que canté más tarde.
De todo ello, amigos, surge una enseñanza que el poeta debe aprender de los demás hombres. No hay soledad inexpugnable. Todos los caminos llevan al mismo punto; a la comunicación y el silencio para llegar al recinto mágico en que podemos danzar torpemente o cantar con melancolía; mas en esa danza o en esa canción están consumados los más antiguos ritos de la conciencia; de la conciencia de ser hombres y de creer en un destino común.
* * *
ANTONIO MACHADO
Nunca perseguí la gloria
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón.
Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azúl, temblar
súbitamente y quebrarse.
* * *
Me dijo un alba de la primavera:
Yo florecí en tu corazón sombrío
ha muchos años, caminante viejo
que no cortas las flores del camino.
Tu corazón de sombra, ¿acaso guarda
el viejo aroma de mis viejos lirios?
¿Perfuman aún mis rosas la alba frente
del hada de tu sueño adamantino?
Respondí a la mañana:
Sólo tienen cristal los sueños míos.
Yo no conozco el hada de mis sueños;
ni sé si está mi corazón florido.
Pero si aguardas la mañana pura
que ha de romper el vaso cristalino,
quizás el hada te dará tus rosas,
mi corazón tus lirios.
* * *
Caminante, son tus huellas
el camino, y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante, no hay camino,
sino estelas en la mar…
* * *
PEDRO CASADO
Mirar el río
hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan
como el agua.
Sentir que la vigilia
es otro sueño
que sueña no soñar
y que la muerte que teme nuestra carne
es esa muerte de cada noche,
que se llama sueño.
Ver en el día
o en el año un símbolo
de los días del hombre y de sus años,
convertir el ultraje de los años
en una música,
un rumor y un símbolo,
ver en la muerte el sueño,
en el ocaso un triste oro,
tal es la poesía
que es inmortal
y pobre.
La poesía vuelve
como la aurora y el ocaso.
A veces, en las tardes, una cara
nos mira desde el fondo de un espejo;
el arte debe ser como ese espejo
que nos revela nuestro propio rostro.
Cuentan que Ulises, harto de prodigios,
lloró de amor al divisar su Itaca
verde y humilde.
El arte es esa Itaca de verde eternidad,
no de prodigios.
También es como el río interminable
que pasa y queda
y es cristal de un mismo
Heráclito inconstante,
que es el mismo
y es otro,
como el río interminable…
* * *
GABRIELA MISTRAL
Hay besos que pronuncian por si solos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria.
Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan solo las almas
hay besos por prohibidos, verdaderos.
Hay besos que calcinan y que hieren,
hay besos que arrebatan los sentidos,
hay besos misteriosos que han dejado
mil sueños errantes y perdidos.
Hay besos problemáticos que encierran
una clave que nadie ha descifrado,
hay besos que engendran la tragedia
cuántas rosas en broche han deshojado.
Hay besos perfumados, besos tibios
que palpitan en íntimos anhelos,
hay besos que en los labios dejan huellas
como un campo de sol entre dos hielos.
Hay besos que parecen azucenas
por sublimes, ingenuos y por puros,
hay besos traicioneros y cobardes,
hay besos maldecidos y perjuros.
Judas besa a Jesús y deja impresa
en su rostro de Dios, la felonía,
mientras la Magdalena con sus besos
fortifica piadosa su agonía.
Desde entonces en los besos palpita
el amor, la traición y los dolores,
en las bocas humanas se parecen
a la brisa que juega con las flores.
Hay besos que producen desvaríos
de amorosa pasión ardiente y loca,
tu los conoces bien, son besos míos
inventados por mi, para tu boca.
Besos de llama que en rastro impreso
llevan los surcos de un amor vedado,
besos de tempestad, salvajes besos
que solo nuestros labios han probado.
Te acuerdas del primero…? indefinible;
cubrió tu faz de cárdenos sonrojos
y en los espasmos de emoción terrible,
llenáronse de lágrimas tus ojos.
Te acuerdas que una tarde en loco exceso
te vi celoso imaginando agravios.
te suspendí en mis brazos… vibró un beso,
y qué viste después…? Sangre en mis labios.
Yo te enseñé a besar: los besos fríos
son de impasible corazón de roca,
yo te enseñé a besar con besos míos
inventados por mi, para tu boca.
* * *
PABLO NERUDA
Me gusta cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.
Me gusta cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gusta cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y yo estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
* * *
JUAN RAMÓN JIMÉNEZ
Yo no soy yo.
Soy éste
que va a mi lado sin yo verlo;
que, a veces, voy a ver,
y que a veces olvido.
El que calla, sereno, cuando hablo,
el que perdona, dulce, cuando odio,
el que pasea por donde no estoy,
el que quedará en pie cuando yo muera…
* * *
BORGES
El porvenir es tan irrevocable
como el rígido ayer.
No hay otra cosa
que no sea una letra silenciosa
de la eterna escritura indescifrable
cuyo libro es el tiempo.
Quien se aleja
de su casa ya ha vuelto.
Nuestra vida
es la senda futura y recorrida.
El rigor ha tejido la madeja.
No te arredres.
La ergástula es oscura,
La firme trama es de incesante hierro,
pero en algún recodo de tu encierro
puede haber una luz, una endura.
El camino es fatal como la flecha.
Pero en las grietas está Dios, que acecha.
* * *
VICTOR HUGO
Te deseo primero que ames y que, amando,
también seas amado.
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar y que
después de olvidar, no guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así, pero que si es,
sepas ser sin desesperar.
Te deseo también que tengas amigos y que, incluso
malos e inconsecuentes,
sean valientes y fieles, y que por lo menos haya uno
en quien puedas confiar sin dudar.
Y por que la vida es así,
te deseo también que tengas enemigos.
Ni muchos ni pocos, en la medida exacta,
para que, algunas veces,
te cuestiones tus propias certezas.
Y que entre ellos, haya por lo menos
uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro.
Te deseo además, que seas útil mas no insustituible.
Y que en los momentos malos,
cuando no quede mas nada,
esa utilidad sea suficiente para mantenerte en pie.
Igualmente, te deseo que seas tolerante;
no con los que se equivocan poco, por que es fácil,
sino con los que se equivocan mucho e
irremediablemente,
y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
sirvas de ejemplo a otros.
Te deseo que siendo joven no madures
demasiado de prisa,
y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,
y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer y su dolor
y es necesario que fluyan entre nosotros.
Te deseo de paso que seas triste.
No todo el año, sino apenas un día.
Pero que en ese día descubras que la risa
diaria es buena,
que la risa habitual es sosa y la risa
constante es malsana.
Te deseo que descubras, con urgencia máxima,
por encima y a pesar de todo, que existen
y te rodean seres oprimidos, tratados con injusticia
y personas infelices.
Te deseo que acaricies un perro, alimentes a un pájaro
y oigas a un jilguero erguir triunfante su canto matinal,
por que de esta manera, te sentirás bien por nada.
Deseo también que plantes una semilla, por mas
minúscula que sea y la acompañes en su crecimiento,
para que descubras de cuantas vidas está hecho un árbol .
Te deseo, además, que tengas dinero,
porque es necesario ser práctico.
Y que por lo menos una vez por año
pongas algo de ese dinero frente a ti y digas:
“Esto es mío”, solo para que quede claro
quien es el dueño de quien.
Te deseo también que ninguno de tus afectos muera,
pero que si muere alguno,
puedas llorar sin lamentarte
y sufrir sin sentirte culpable.
Te deseo por fin que, siendo hombre,
tengas una buena mujer
y que, siendo mujer, tengas un buen hombre,
mañana y al día siguiente,
y que cuando estén exhaustos y sonrientes,
hablen sobre el amor para recomenzar.
Si todas estas cosas llegaran a pasar,
no tengo mas nada que desearte,
sino que seas feliz.
* * *
JOSE CARLOS ROSALES
La casa sin dueño, perdida entre los álamos,
ha dejado que el agua de la lluvia incansable
habite sus estancias, derribe los aleros.
Un camino rodea la morada sin dueño:
desconchones y grietas, la polilla callada
que estará en algún sitio, y el estrago del tiempo
ocupándolo todo en la casa escondida.
Nadie busca la historia de tanta ruina inútil:
todos pasan de largo y alguien hace una foto,
sólo el agua se queda sin hacerse preguntas.
* * *
GOMEZ BURGARA
¿Porqué te escondes poema?
¿porqué si yo te quiero?
¿porqué no dejas que yo tan siquiera
desentrañe presuroso el secreto de tu fuero
y contemple enamorado la suavidad de tu cadencia?.
Pregúntale a la musa por mi anhelo
de ornar la prosa y rimar con esmero
cada vez que elevo mi alma al cielo
para descifrar curioso su misterio.
Déjame escucharte poema
déjame que sea tu sustento
que yo escribiré contento
la grata impronta
de tu bello fonema.
Por eso te busco poema
porque antes de morirme quiero
abrazar tu verso
y acariciar tu soneto.
* * *
RAFAEL ALBERTI
Después de este desorden impuesto, de esta prisa,
de esta urgente gramática necesaria en que vivo,
vuelva a mí toda virgen la palabra precisa,
virgen, el verbo exacto con el justo adjetivo.
Que cuando califique de verde al monte, al prado,
repitiéndole al cielo su azul, como a la mar,
mi corazón se sienta recién inaugurado
y mi lengua el inédito asombro de crear.
* * *
ANTONIO CARVAJAL
Estallan en la fronda de amor los ruiseñores
ebrios de tanta noche, de tanta melodía.
En el cóncavo cielo se reflejan las flores
y allí la brisa tenue las riza de alegría.
El agua oculta pulsa sus roncos atanores
y una lechuza enciende su cruel sabiduría,
escéptica en el coro de pájaros cantores,
quieta en el agua ansiosa que va buscando el día.
Sobre la hierba cálida que el rocío aún no moja
-yerran sus gotas leves por el aire insumiso-,
bajo la luna llena, se abre una rosa roja.
Nuestras bocas se besan: La aurora da el aviso
de un futuro de amores, mientras el sol arroja
sus primeras semillas en este paraíso.
* * *
PABLO NERUDA
Te recuerdo como eras en el ultimo otoño,
eras el cabello gris y el corazón en calma,
en tus ojos peleaban las llamas del crepúsculo,
y las hojas caían en el agua de tu alma.
Apegada a tus brazos como una enredadera,
las hojas recogían tu voz lenta y en calma,
hoguera de estupor en que mi sed ardía,
dulce abrazo torcido sobre mi alma.
Siento viajar tus ojos y es distante el otoño,
pelo gris, voz de pájaro y corazón de casa,
hacia donde emigraban mis profundos anhelos,
y caían mis besos alegres como brasas.
Cielo desde una ventana, sonidos del despertar
tu recuerdo es de luz, de silencio en calma,
más allá de tus ojos ardían los crepúsculos,
hojas secas de otoño giraban en tu alma.
* * *
JUSTO NAVARRO
Un instante la luz
en el agua, y los días,
que se van como el agua.
Vamos, sin prisas,
la fuente mana y corre
por ti, esperándote.
* * *
AMADO NERVO LIVIO
De todo mi pasado,
de todos mis contentos,
de todas mis tristezas,
de lo poco ganado,
de lo mucho perdido,
de lo que he sonreído
y de lo que he llorado.
¿Qué me queda?
Una cosa nomás:
¡Remordimiento!
¿Por qué no fui mejor
con los que me quisieron?
¿Por qué no puede darles tanto amor
como el que ellos me dieron?
¿Por qué me causó escándalo
vivir mal comprendido?
¿Por qué ante la injusticia
no fui yo como el sándalo
que llena de perfume
el hacha que lo ha herido?
¿Por qué sintiendo siempre
el celeste apetito de lo eterno,
a la tierra demasiado miré?
¡Por qué no pudo mi alma
ceñirse a lo infinito
desdeñando miserias mundanales, ¿por qué?
¡Oh Señor! No me es dado vivir una vez más,
para llenar de nuevo mis ánforas vacías
del vino generoso que tú al nacer nos das.
Ennoblece a lo menos mis postrimeros días,
y si hubo muchos yerros ya los perdonarás,
teniendo en cuenta mis tan raras alegrías.
* * *
JUAN ÁNGEL BUESCA
Ella no fue, entre todas, la más bella,
Pero me dio amor más hondo y largo.
Otras me amaron más, y sin embargo,
A ninguna quise como a ella.
Acaso fue porque la amé de lejos,
Como una estrella desde mi ventana…
Y la estrella que brilla más lejana,
Nos parece que tiene más reflejos.
Tuve su amor como una cosa ajena,
Como una playa cada vez más sola,
Que únicamente guarda de la ola,
Una humedad de sal sobre la arena.
Ella estuvo en mis brazos sin ser mía,
Como el agua en el cántaro sediento,
Como perfume que se fue con el viento,
Y que vuelve en el viento todavía.
Me penetró su sed insatisfecha,
Como un arado sobre llanura,
Abriendo en su fugaz desgarradura,
La esperanza feliz de la cosecha.
Ella fue lo cercano en lo remoto,
Pero llenaba todo el vacío,
Como el viento en las velas del navío,
Como la luz en el espejo roto.
Por eso aun pienso en la mujer aquella,
La que me dio el amor más hondo y largo.
Nunca fue mía. No era más bella.
Otras me amaron más…Y, sin embargo,
A ninguna la quise como a ella.
* * *
MIGUEL BELTRÁN
La quietud del mar,
Como gota fina eres,
Desprendida del firmamento
En el atardecer de un invierno.
Reflejando en tus ojos
Que son perlas de cristal,
Temor a la soledad.
Acariciando con tus dedos
Las hojas de un libro
En el cual sumergida estás leyendo:
Contigo quiero hablar
De sueños de infancia
Quisiera tener acceso a tus palabras
Más allá del olvido…
Y pensar en mi interior, la tristeza,
Y tu ver la armonía
* * *
JOSÉ SOLIS
Paloma de alas abiertas,
tirando para arriba, sobre un pasillo de luz.
Mensajera; volando en las alturas de un cielo azul,
tirando la cortina del verano y
dejando detrás, el invierno.
Pacífica; escapada de la guerra tormentosa.
Emigrante; cruzando mares y desiertos,
en busca de otras tierras.
Bonita es tu pluma escribiendo sobre los aires,
todo lo que es bueno de vivir libre.
Poetisa; de la próxima estación,
nos faltará esperar para oírte cantar,
posada sobre las antenas.
Paloma ; enlazada bajo un baño
de lujo, como una reina
elegida del cielo
que va sellando
la paz…
* * *
ABEL ASTRAIN
Invitar a la danza
Despertar la armonía,
imitar a la danza;
retornar a los días
de profunda añoranza
sin temor ni nostalgia.
Con la mente en pausa,
preterir la memoria,
cancelar la ignorancia;
penetrar el misterio
a través del movimiento
y restablecer la calma.
Pactar una tregua
con todas las palabras,
volver a los sentidos
y al cuerpo sin distancias.
Aguardar a Terpsícore
con la esperanza intacta,
hasta que la Musa inspire
el gesto y la confianza.
Desatar la alegría,
invitar a la danza;
permitiendo la vida
que gira y se desliza,
se fuga o avanza
y extiende su verdad
por todo el Universo
que, al unísono, baila.
* * *
POEMAS DE RUMI (s. XIII)
Libera mi alma
Ay Amado,
llévame
Libera mi alma
Lléname con tu amor
Libérame de los dos mundos
Si mi corazón se enfoca en otro que no es tú
Deja que el fuego me queme por dentro
Ay Amado
Llévate lo que quiero
Llévate lo que hago
Llévate lo que necesito
Llévate todo lo que me aleja de ti
*
Con amor lo amargo será dulce
Con amor, el cobre será oro
Con amor, los deshechos serán vino puro
Con amor, todo dolor será medicina
Con amor, los muertos vivirán
Con amor, ¡el rey será esclavo!
Una vez un ser amado preguntó a su amante:
“Amigo, haz visto tantos lugares en el mundo,
dime ¿cuál de las ciudades es mejor?
Me respondió: ¡la ciudad donde mora mi corazón!”
Por mí soy cobre
Por ti soy oro.
Por mí, soy roca
Pero por ti soy una gema
¡Ay sol, ilumina nuestro hogar una vez más!
¡Haz feliz a todos tus amigos y vuelve ciegos a tus enemigos!
¡Emerge por detrás de la colina, transforma las piedras en rubíes y las uvas verdes en vino!
¡Ay sol, que nuestra viña sea fértil otra vez
Y llena los estepas con huríes y mantos verdes!
¡Médico de los amantes! ¡Asiste a los que sufren!
¡Muestra sólo tu rostro y el mundo se llena de luz!
¡Pero si lo cubres, es la noche más oscura!
Cómo no podría el alma tomar alas
Cuando por Gloria de Dios
Oye una llamada dulce y tierna:
“Alma ¿porqué estás aquí? ¡Levántate!”
Cómo no podría un pez zambullirse en el mar desde tierra seca
Cuando le alcanza el sonido de las olas del fresco océano.
Cómo no podría el halcón volver de la caza
A su rey, cuando escucha del tambor del halconero resonando:
¡“Ay, vuelve”!
Cómo no podría el Sufi danzar como el átomo,
Alrededor del Sol de duración
Que lo salva de la impermanencia.
¡Qué gracia y belleza!
¡Que energizante!
¡Qué gracia!
Si alguien vive sin ello,
¡ay qué error, qué sufrimiento!
¡Vuela, vuela, mi ave alma, vuela a tu hogar primordial!
Ahora que has escapado de la jaula,
tus alas están desplegadas en el aire.
¡Ay, viaja desde agua salobre
hasta la fuente de vida!
¡Vuelve desde el lugar de las sandalias
hasta el alto asiento de las almas!
¡Date prisa, date prisa que nos vamos
y venimos, ay alma,
desde este mundo de separación hacia la unión,
un mundo más allá de los mundos!
¿Cuánto más estaremos aquí en el mundo de polvo
como niños que llenamos nuestras ropas
con piedras sin valor,
con fragmentos rotos sin valor?
¡Saquemos nuestras manos del bosquecillo de polvo,
volemos a las alturas del paraíso,
volemos escapando la conducta infantiles
y reunamos el banquete de los hombres!
¡Llama, ay alma, proclama ahora
que eres leyes y rey!
¡Posees la gracia de la respuesta,
y también posees la pregunta!
*
Susurros de amor
El Amor susurra a mi oído:
Es mejor ser presa que cazador.
Sé el Tonto mío.
¡Deja de ser el sol y se un grano de arena!
Reside junto a mi puerta como indigente.
No quieras ser vela, sé pollilla,
para que pruebes el sabor de la Vida
y conozcas el poder secreto del servicio
*
Muéstrame tu rostro
Muéstrame tu rostro.
Añoro flores y jardines,
abre tus labios.
Añoro el sabor a miel,
sal detrás de las nubes.
Deseo un rostro soleado,
tu voz hizo eco
diciendo “déjame solo”.
Deseo oír tu voz
otra vez diciendo “déjame solo”.
Juro que esta ciudad sin ti es una prisión.
Muero por salir,
recorrer los desiertos y montañas.
Estoy cansado
de amigos superficiales y compañeros sumisos.
Muero por caminar con los valientes
estoy triste al escuchar
voces gruñonas y llantos dóciles.
Deseo música fuerte,
fiestas con bebida y danza salvaje,
una mano con una copa de vino
y la otra acariciando tu cabello
y bailar en órbita,
eso es lo que ansío.
Puedo cantar mejor que cualquier ruiseñor
pero por estos locos citadinos
Sello mis labios
mientras solloza mi corazón.
Ayer el hombre más sabio
con linterna en mano en plena luz del día
buscaba en la ciudad diciendo:
Estoy cansado de todas estas bestias y brutos
busco al verdadero humano
que todos hemos buscado.
Respondieron: “Pero jamás ha sido encontrado”.
“Si”, contestó, “pero busco a aquél que nunca podré encontrar”
*
La alquimia del Amor
Vienes a nosotros
desde otro mundo.
Desde más allá de las estrellas.
Vacío, trascendente, puro,
de belleza inimaginable,
trayendo contigo
la esencia del amor.
Transformas a todo aquel tocado por ti.
Preocupaciones mundanas,
problemas y lamentos
desaparecen ante ti,
trayendo regocijo
al gobernante y al gobernado
al campesino y al rey.
Nos desconciertas
con tu gracia.
Todas las maldades
se transforman en bondades.
Eres el Alquimista Maestro.
Enciendes la llama del amor
en la tierra y el cielo,
en el alma y corazón de cada ser.
A través de tu amor
se funde la no-existencia y la existencia.
Los opuestos se unen.
Todo lo profano vuelve a ser sagrado.
*
Nuestro cuerpo es semejante a María:
cada uno tiene un Jesús en su interior,
pero éste no puede nacer
hasta que los dolores de parto
no se manifiesten en nosotros.
* * *
(Ibn ‘Arabî, s. XIII)
Hubo tiempo en que yo censuraba a mi prójimo
si su religión era diversa de la mía.
Ya mi corazón acoge toda forma:
prado para las gacelas,
claustro para los monjes,
templo para los ídolos,
Kaaba para el peregrino,
tablas de la ley,
volumen del Alcorán.
Amor es mi religión,
a cualquier parte que se oriente.
* * *
(Hallâj, ss. IX-X)
Tengo un amigo que visito en las soledades,
presente, aunque escape a las miradas.
Me verás prestarle oído
para percibir su lenguaje
sin rumor de palabras.
Sus palabras no tienen vocales ni elocución,
ni nada de melodía de sonidos.
Es como si me hubiera hecho
interlocutor de mi mismo,
comunicando con mi inspiración,
con mi esencia, en mi esencia,
presente, ausente, cercano, alejado,
inaferrable a descripción por cualidades.
Está más próximo que la conciencia a la
imaginación.
Es más íntimo que la centella de la inspiración.
* * *
Ibn Hazm de Córdoba – El collar de la paloma
“Mi amor es eterno por su propia esencia,
no puede menguar ni crecer.
No tiene más causa ni motivo
que la propia voluntad de amar.
!Dios me libre de que nadie le conozca otro!
Cuando una cosa tiene su causa en sí misma
no se extingue jamás;
pero si la tiene en algo distinto
cesará cuando cese la causa de que depende…”
…
SAN JUAN DE LA CRUZ
Entréme donde no supe
y quedéme no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo…
* * *
Suma de la Perfección
Para venir a gustarlo todo,
no quieras tener gusto en nada.
Para venir a saberlo todo,
no quieras saber algo en nada.
Para venir a poseerlo todo,
no quieras poseer algo en nada.
Para venir a serlo todo,
no quieras ser algo en nada.
Para venir a lo que no gustas,
has de ir por donde no gustas.
Para venir a lo que no sabes,
has de ir por donde no sabes.
Para venir a poseer lo que no posees,
has de ir por donde no posees.
Para venir a lo que no eres,
has de ir por donde no eres.
Cuando reparas en algo
dejas de arrojarte al todo.
Para venir del todo al todo,
has de dejarte del todo en todo.
Y cuando lo vengas del todo a tener,
has de tenerlo sin nada tener.
En esta desnudez halla el espíritu su descanso,
porque no comunicando nada,
nada le fatiga hacia arriba,
y nada le oprime hacia abajo,
porque está en el centro de su humildad…
* * *
Dichos de Luz y Amor
No se queje de nadie.
no pregunte cosa alguna,
y si lo fuere necesario preguntar,
sea con pocas palabras.
No rehúse el trabajo,
aunque le parezca no lo podrá hacer.
No contradiga.
En ninguna manera hable palabras
que no vayan limpias.
Lo que hablare sea de manera
que nadie sea ofendido,
y que sea en cosas que no le pueda pesar
que lo sepan todos.
Mejor es vencerse en la lengua
que ayunar a pan y agua.
Grande sabiduría es saber callar
y no mirar dichos ni hechos
ni vidas ajenas.
El alma que anda en amor,
ni cansa ni se cansa.
El alma enamorada es alma blanda,
mansa, humilde y paciente.
Procure conservar el corazón en paz;
no le desasosiegue ningún suceso del mundo;
mire que todo se ha de acabar.
No se disculpe ni rehúse ser corregido de todos;
oiga con rostro sereno toda reprensión.
Hable poco,
y en cosas que no es preguntado no se meta.
MIre aquel infinito saber
y aquel secreto escondido.
¡Qué paz, qué amor,
qué silencio está en aquel pecho divino,
qué ciencia tan levantada es la que Dios allí enseña!
* * *
SANTA TERESA DE JESÚS
Aspiraciones de vida eterna
Vivo sin vivir en mí
y de tal manera espero,
que muero porque no muero…
¡Ay, qué larga es esta vida!
¡Qué duros estos destierros!
¡Esta cárcel y estos hierros
en que el alma está metida!
Sólo esperar la salida
me causa un dolor tan fiero,
que muero porque no muero.
Mira que el amor es fuerte;
vida, no me seas molesta.
Mira que sólo me resta,
para ganarte, perderte.
Venga ya la dulce muerte,
el morir venga ligero,
que muero porque no muero.
* * *
MADRE TERESA DE CALCUTA
Siempre ten presente que la piel se arruga,
el pelo se vuelve blanco.
Los días se convierten en años…
Pero lo importante no cambia;
tu fuerza y tu convicción no tienen edad.
Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña.
Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida.
Detrás de cada logro, hay otro desafío.
Mientras estés vivo, siéntete vivo.
Si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo.
No vivas de fotos amarillas…
Sigue, aunque todos esperen que abandones.
No dejes que se oxide el hierro que hay en ti.
Haz que en vez de lástima, te tengan respeto.
Cuando por los años no puedas correr, trota.
Cuando no puedas trotar, camina.
Cuando no puedas caminar, usa el bastón.
¡¡¡Pero nunca te detengas!!!
* * *
SANTA TERESITA
Que hoy haya paz dentro de ti.
Que puedas confiar en tu poder más alto
pues estás exactamente donde debes estar.
Que no olvides las posibilidades infinitas
que nacen de la fe.
Que puedas usar esos regalos que has recibido
y transmitir el amor que te ha sido dado.
Que puedas sentirte satisfecho
sabiendo que eres un niño de Dios.
Permite que su presencia se aloje en tus huesos
y permite a tu alma la libertad para cantar,
bailar y calentarse en el sol,
que está allí para todos y cada uno de nosotros…
* * *
POEMAS ANÓNIMOS
En el reino de los colores
Todo es luz
Y todo es presura.
Dedos de añil rayan el mar,
Grita el rojo como un cuchillo,
En el bosque está el miedo verde.
El amarillo cubre el trigo,
Un lago copia los azules,
El naranja se fue rodando,
Y la nieve pide su turno…
Solo el negro no tiene prisa.
* * *
Fetiches y talismanes,
máscaras y envolturas
que se cogen a la carne de tu cuerpo,
cálido,
hambriento,
desprotegido en un minuto de debilidad,
para reforzar el secreto tan bien guardado
que el destino no quiere desvelar,
arropándolo cual niño inquieto,
y tratando de mimarlo,
cual niño desprotegido.
No te entristezcas,
no llores,
no pienses en intrigas de la mente,
te sucede lo más hermoso.
Tienes un regalo de la vida…
* * *
Tengo los labios quemados,
no por el viento del otoño,
ni aun por el invierno helado,
no es la primavera en polen,
ni siquiera el calor del verano.
Tan solo es, amor mío,
por todos los besos que no te he dado…
* * *
Un guiño y una sonrisa
En una mesa redonda
Y tu mirada encendida
Entre las ideas idas.
Me muestras cientos de estrellas
Sobre la arena blanca de tu piel
Y tu mirada cómplice
Coronada con tus cabellos rojos en vaivén.
Compañera de viaje, dulce y sincera,
Con tu intelecto venciendo barreras,
Ya eres la flecha que viaja a la meta,
Ya brillas radiante, ya eres la meta.
Silbo al amor, susurro en tu oído,
mis voces y cantos, tomo tu mano,
beso tus ojos, te abrazo y te digo,
me abrazas, me besas, nos amamos.
* * *
Yo no puedo darte más,
No soy más que lo que soy.
¡Ay! Cómo quisiera ser,
arena, sol en estío,
que te rindieses abandonada a descansar,
que me dejara tu cuerpo al marcharte,
huella tierna, tibia, inolvidable,
que contigo se fuese sobre ti,
mi beso lento.
Color, desde la nuca al talón, moreno.
¡Ay! Cómo quisiera ser,
vidrio, estufa o madera,
que conserva su color aquí, su perfume aquí
y nació a tres mil kilómetros.
Ser la materia que te gusta,
Que toca todos los días,
Y que ya ves, sin mirar, a tu alrededor.
Las cosas, collar, frasco, seda antigua.
Que cuando tú echas de menos preguntas “Ay, dónde están”
Y ¡ay!, cómo quisiera ser,
Una alegría entre todas, una sola,
La alegría con que te alegraras tú,
Un amor, un amor solo,
El amor del que te enamorases tú,
Pero no soy más que lo que soy.
* * *



He encontrado un poema que me ha hablado directo al corazón, quizas por otros motivos de lo que buscaba, pero lo transcribo ahora para compartirlo contigo :
Hora tras hora,dias tras dias,
entre el cielo y la tierra que quedan
eternos vigías,
como torrente que se despeña
pasa la vida.
Devolvedle a la flor su perfume
despues de marchita;
de las ondas que besan la playa
y que una tras otra besándola expiran
recoged los rumores, las quejas,
y en plachas de bronce grabad su armonia
Tiempos que fueron, llantos y risas,
negros tormentos, dulces mentiras,
!Ay! ! en dónde su rastro dejaron,
en dónde, alma mia ?