Cuenca Lee

Como un pato en las aguas del río Huécar… como un mirlo silbando al viento en las ramas desnudas de un árbol… como una piedra en volandas de nubosos prados… Así escribí otra página en la Feria del Libro de Cuenca… Y así recibí a tantos soles que se detuvieron un rato a leer, y dejarse ver, por estas Miradas Peregrinas

¡Gracias, amig@s conquenses, por tantos regalos que dejásteis a vuestro paso por el stand de Librería Hamburgo!

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El “Sí” que me sostiene

Entrevista en la 10ª Puerta con Santi Guerrero
Ciencia y Espíritu Televisión
¿Cuál es el “Sí” que me sostiene cuando todas mis creencias se han derrumbado?

PRESENTACIÓN: Hace una década que inicié el camino de búsqueda y autoconocimiento proyectando mis preguntas esenciales hacia lo horizontal: viajes, talleres, libros, conferencias… hasta que finalmente tomé consciencia de la verticalidad del Ser. En este recorrido que hace la “gran pregunta” en su búsqueda de un sentido más amplio y profundo, he vivido la quietud en el silencio de la meditación, y he danzado con el poder del canto sagrado, de la palabra hecha entendimiento, de la imagen que se hace poema. Y también me he rendido ante el Gran Misterio, aprendiendo de los incontables mundos que coexisten en el espacio que abarca una mirada. Aprendiéndome en ellos…

¡Mi agradecimiento al espacio de Ciencia y Espíritu Televisión y a la invitación de Santi Guerrero!

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El olor de los libros

Hay recuerdos imborrables en mi niñez que se anteponen, así como la hierba aflora infatigable entre las grietas del cemento, a capas y capas de vivencias acumuladas en la memoria. La escarcha que cubría el olivar en los invernales fines de semana, el almendro vestido de blanco para recibir a la primavera, el olor a tierra mojada tras la tormenta veraniega, las hojas de otoño caídas en la vereda que conducía al colegio… Misterio de inocencia y sencillez el que se percibía en una flor, en un paisaje, en el transcurrir de los ciclos escolares.
También recuerdo el olor de los libros de texto desparramados sin orden ni concierto en la mesa de estudio, y el tacto de aquéllos otros que apilaba como un tesoro en la estantería de mi habitación. En mi mente adolescente, la literatura abrió una ventana a la que, sin que nadie me lo impusiera, quise asomarme para aprender a mirar otros paisajes, a oír otros pensamientos, a imaginar otras historias. Fueron esas lecturas las que entretejieron sueños de un mundo mejor y el interrogante de cómo soñarme a mí misma para ocupar un lugar en él. Ansias por conocer y conocerme, dudas. Y también certezas que después hube de conjugar en el tejido de mi propia existencia…

con el Club de Lectura – Instituto Pablo Rueda En castillo de Locubín – Jaén

¡¡¡Gracias amigas, por hacerme un espacio entre las líneas que vais leyendo e interpretando!!!

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Al son de los vientos

Una Voz quiere convertirse en Palabra y decir lo que Sabe, pero los guardianes de la sapiencia la tienen aprisionada entre el pecho y la garganta. Acaso sea porque llega este Verbo con una afirmación rotunda que anula sin cautela todo aquello que yo sabía: NADA SABES DE LO QUE CREES SABER... El Instante decide si combato con esta Verdad naciente o me muestro coherente con esos trozos de verdades que se convierten en mentiras concretas, las que tod@s acordamos por avenencia.  Mas, por un momento, aunque sólo sea por uno muy breve, sé que la Palabra eligió mostrarse en esta conquista, pues siento que su danza vivificante traspasa los límites que la aprisionaran antes.
A veces también sucede que el discurso coherente se rebela imponiéndose, pero no llega sino hasta donde la experiencia llega. No logra estirarse más allá de sus límites si no hay emoción ni fuego que lo sostengan. Se rompe así, en el mismo momento de pronunciarlas, la cohesión interna de las ideas, cual si fueran frágiles bocanadas de humo que se deshace al salir de la chimenea. Entonces llevo las frases de regreso a la piel del tambor, al canto, a la hondura del pecho, para que mis palabras beban de la fuente del sentimiento. No pasa nada si antes de alzarse al vuelo enmudecieran unos segundos en el latido primero ya que un renacido impulso las hace siempre danzar de nuevo.
¡Palabra que en tus altos vuelos te enamoras de un canto y un latido! ¡Ven! quédate un rato en la solidez de mis ramas. Haz tu nido de esperanza entre tantas ideas que se balancean al son de los vientos, para que un día cercano canten de dicha tus sílabas, para que tu música colme el vacío de tantas frases que quedaron secas en el olvido.

Girasoles al Amanecer en Samba Brasil Horta – Barcelona

¡¡¡Gracias, amig@s, por traerle tantas notas a este Encuentro!!!

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Diosa Tierra

Tertulia dedicada a la Madre Tierra

De Tertulia con Al son de la Vida Radio

En la mayoría de los antiguos relatos sagrados, todo en el universo nacía del encuentro y la síntesis de un principio masculino y un principio femenino. Así, la Tierra, virgen en su origen, fue fecundada por los rayos del sol, y es gracias a esta acción bienhechora que pudo dar vida a todo lo que existe, la Naturaleza y la Humanidad. Desde entonces los antiguos hicieron de la tierra, de la Diosa-Tierra, la representación simbólica del gran principio femenino de todas las cosas, y del Sol, la del principio masculino por excelencia. Este es el motivo por el que en todas las tradiciones en las que se venera a una Diosa-Tierra, siempre aparece un culto solar firmemente asociado. Tanto los egipcios, como en el caso de los incas, los griegos o los celtas, no hay Diosa-Tierra sin Dios-Sol, su complemento indispensable.

Cuando la Diosa mantiene todas las potencias, si es una en sí misma, es la llamada Virgen Celeste, representada en ocasiones como andrógina para resaltar ese aspecto de auto-posesión, de completud, de totalidad. Y si aparece como lo femenino por excelencia, es la energía primordial: impulso, flujo, corriente, dinamismo vital, fuerza y sostén. Es el Alma del Cosmos y de lo masculino en general, de ahí su búsqueda desde el ámbito psicológico como complemento interno y factor de regeneración. Es la Gran Madre Celeste en el cosmos, y en nuestro mundo es la Tierra Madre, el suelo firme que brinda un hogar a sus criaturas, la tierra fecunda que nutre a todos los seres sin excepción, la vieja Pachamama de la región andina. Es la Naturaleza toda que tanta imaginación y belleza derrocha por doquier procurando incontables formas y recursos para sus pequeñuelos…

…. Y ya, para dar la última pincelada a los diferentes rostros que la Diosa ha mostrado a la humanidad, sólo me queda por decir que, aunque Ella sea eternamente antigua es, sin embargo, permanentemente presente; acercarnos a su esencia es entrar en su reino y es hacerla reinar en nuestro interior, Es descubrir aquello que, de un modo u otro, como seres vivos, hombres y mujeres, late en nuestra alma; aún más, es recobrar el alma porque Ella es el Alma misma. Desde esta perspectiva nosotros le pertenecemos a la vez que su faz habita en nuestras profundidades…

¡¡¡Gracias, amig@s de “Al Son de la Vida”, por ofrecerle vuestro son a los girasoles!!!

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