Ciclos escolares

Hay recuerdos imborrables en mi niñez que se anteponen, así como la hierba aflora infatigable entre las grietas del cemento, a capas y capas de vivencias acumuladas en la memoria. La escarcha que cubría el olivar en los invernales fines de semana, el almendro vestido de blanco para recibir a la primavera, el olor a tierra mojada tras la tormenta veraniega, las hojas de otoño caídas en la vereda que conducía al colegio… Misterio de inocencia y sencillez, el que se percibía en una flor, en un paisaje, en el transcurrir de los ciclos escolares.
También recuerdo el olor de los libros de texto desparramados sin orden ni concierto en la mesa de estudio, y el tacto de aquéllos otros que apilaba como un tesoro en la estantería de mi habitación. En mi mente adolescente, la literatura abrió una ventana a la que, sin que nadie me lo impusiera, quise asomarme para aprender a mirar otros paisajes, a oír otros pensamientos, a imaginar otras historias. Fueron esas lecturas las que entretejieron sueños de un mundo mejor y el interrogante de cómo soñarme a mí misma para ocupar un lugar en él. Ansias por conocer y conocerme, dudas. Y también certezas que después hube de conjugar en el tejido de mi propia existencia…

Charla a los alumnos del IES Álvarez Cubero, dentro de las actividades de la Semana Cultural / Priego de córdoba

¡¡¡Mi agradecimiento a la dirección del IES Álvarez Cubero y a la atención de los alumnos que inspiraron una nueva página!!!

El lenguaje de la Naturaleza

Hubo un tiempo en el que el ser humano poseía una relación tan profunda con la Naturaleza que incluso podía acceder a realidades paralelas que permanecen ocultas a las miradas apresuradas, dispersas y superficiales de nuestra actualidad. El vínculo con la Naturaleza perdura en estos tiempos para quienes mantienen una íntima relación de autoconocimiento en la observación de los fenómenos naturales. Hay un lenguaje mágico y simbólico en cada palmo de paisaje que siempre está contando cosas para tod@s, y a cada cual le cuenta lo que necesita para sí, para su momento único e irrepetible. Habla siempre el soplo del viento, el canto del pájaro, el susurro de las hojas, el fluir de las aguas, el ciclo de las estaciones. La Naturaleza le habla a quien está atento para «escuchar», para «leerse» en un lenguaje olvidado por el intelecto pero que el corazón sí recuerda…

GIRASOLES AL AMANECER en la BIBLIOTECA MUNICIPAL de Iznájar – Córdoba

¡¡¡Gracias, iznajeños-as, por el silencio de esas piedras, y por el vuestro, que inspiró nuevos entendimientos!!!

Tiempo de unirnos

«Hasta que no llegué a Occidente y pasé dos años observando alrededor mío, no pude nunca imaginar cómo una extrema degradación ha producido un mundo sin voluntad, un mundo cada vez más petrificado frente al peligro que tiene que afrontar… Hoy todos estamos al borde de un cataclismo histórico, una inundación que se tragará la civilización y cambiará las épocas… El alma humana desea cosas más elevadas, más cálidas y más puras de las que se ofrecen hoy a las masas, desde el estupor televisivo a la música insoportable… La actual conciencia humana, irreligiosa y autónoma, ha fabricado un hombre a la pobre medida de las cosas de esta tierra, un hombre imperfecto, que no se halla nunca libre del orgullo, del interés egoísta, de la envidia, de la vanidad y de docenas de otros defectos. Estamos ahora pagando los errores que no valoramos correctamente al inicio del viaje. En la dirección del renacimiento de nuestros días hemos enriquecido nuestra experiencia, pero hemos perdido totalmente la noción de una entidad suprema, que es la única capaz de contener nuestras pasiones y nuestra irresponsabilidad…”  Alexander Solzhenitsyn, Premio Nóbel de Literatura en 1970

En todo tiempo es el momento de que los pueblos se reconozcan como hermanos, tiempo de unirnos, de entender y vivir la visión de la Unidad. Un sentimiento precioso que le nace a esos seres que se sienten y reconocen como hijos de la misma Madre Tierra. Es momento ya de elevarnos en conciencia y dejar de culpar, delegar y lamentarnos para tomar en nuestras propias manos la responsabilidad de crecer hacia nuestras profundidades, y hacia alturas insospechadas que nos esperan como la gran bendición de este misterio que es la vida.

GIRASOLES AL AMANECER en La Casa del Inca / Montilla – Córdoba
¡¡¡Gracias, Montilla, por avivar con vuestros planteamientos el espíritu del Inca y el de los girasoles!!!
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El dolor que despierta

Se podría decir que casi siempre es el dolor el que nos despierta. El grito desgarrador siempre abre una grieta en nuestros límites, una apertura mostrándonos que en nuestra casa no había ventanas; entonces descubrimos cómo se nos ha pasado la vida mirando el mismo paisaje de formas y apariencias que se despliegan sistemáticamente ante los tabiques de nuestra percepción. Entonces, como decía el poeta, abrimos un gran boquete en la pared y nos escapamos a buscar la luz, desnudos, locos y mudos, sin discurso ni canción…
… Abrir los ojos a la vida. Esa apertura que os propongo en este discurso y que se desarrolla con más detalles en mi segunda obra, Girasoles al amanecer, se parece mucho a esa inocencia con la que el niño mira el mundo a cada momento; como el que ve por primera vez . . .
GIRASOLES AL AMANECER en ALMEDINILLA – Córdoba

¡¡¡Gracias, Almedinilla, por abrir vuestros corazones y permitir que asomara el mío!!!