La Medicina de las Relaciones

Hay pueblos y culturas que han integrado la Medicina en sus vidas, no en forma de fármacos ni hospitales, sino en una manera de vivir que concibe cada acto, cada pensamiento, cada relación, en términos de Salud o Enfermedad. En términos de vibración energética. En términos de Alianzas con lo otro, con el otro… Pues dos cosas pueden suceder en el acto de relacionarse, no sólo a nivel personal sino a todos los niveles: que perpetuemos aquello que nos separa de otra entidad, ya sea un ser humano, un árbol, una cultura, un recuerdo del pasado, una creencia… o que se dé una conexión profunda que nos acerque al reconocimiento de lo otro en mí mismo…
El libro Girasoles al amanecer es el resultado del poder sanador de la Recapitulación, pero este trabajo no serviría de nada si sólo se quedara en las páginas o en el intelecto sin trascender a lo cotidiano. Y es que, en este día a día, me encuentro con relaciones que me ayudan a sanar el pasado y, en la misma medida en que se aclara lo de atrás, van llegando otras que me traen sublimes recuerdos del futuro. Un proceso que en la actualidad se va acelerando a través de incontables vías, técnicas y terapias que nos dan la llave necesaria para abrir la misma puerta “darse cuenta“… Particularmente he encontrado esa clave en la Gran Alianza, esto es, cultivo una buena relación con el Espíritu y la Madre Tierra a través de la Búsqueda de Visión, de las ceremonias de purificación, del rezo, del poder invocador de la palabra, del canto sagrado, del silencio… Ello no significa que pueda esquivar las pruebas que reafirman mi elección: Elijo el Amor, elijo la Paz, elijo el Entendimiento… Y es así, en cada prueba de paciencia, de humildad, de impecabilidad, de confianza –confiar en no saber, confiar en no poder- que voy sumando energía.
Y es que para Recordar el Ser que Somos se necesita energía. Fuerza que nos conduzca de nuevo a esos espacios anclados en la memoria de la sangre. Claridad para que esas imágenes que rechazamos, pero que nos habitan, dejen de ser sombras que pesan en alguna parte…

con la Asociación Cultural Sedona

¡¡¡Gracias, amig@s, por permitirme vivenciar la magia de las relaciones!!!

Pintar la memoria

Hay miradas acumuladas en la memoria que dejaron borrones en las páginas de nuestra vida. A través de la recapitulación es posible pintar esas zonas oscuras de colores intensos; transformarlas en recuerdos imborrables que se antepongan a capas y capas de vivencias solidificadas por la repetición…
Hoy puedo y quiero regresar a la escarcha que cubría el olivar y, aceptando el frío de las horas tempraneras, sentir el calor humeante de la lumbre encendida con ramas secas. Puedo ahora transformar el encierro fastidioso en la tarde veraniega ante la lluvia que caía tras el cristal, respirando hasta saciarme del  olor a tierra mojada después de la tormenta. Puedo acariciar desde aquí los libros de texto desparramados sin orden ni concierto en la mesa de estudio, o sentir el tacto de aquéllos que apilaba como un tesoro en la estantería de mi habitación, agradeciéndole hoy a la lectura tantos paisajes que desplegó por detrás de cuanto miraban mis ojos en derredor… Pues fueron esas lecturas las que sembraron en mi alma el sueño de un mundo mejor, las que trazaron el interrogante de cómo soñarme a mí misma para ocupar un lugar en él, y también alumbraron las certezas que todavía hoy sigo conjugando en el tejido de mi propia existencia…

En la Biblioteca Lluís Millet i Pagès / Aiguafreda / Barcelona

¡¡¡Gracias, gracias, gracias, amig@s, por mostrarme la magia de las relaciones!!!

Ciclos escolares

Hay recuerdos imborrables en mi niñez que se anteponen, así como la hierba aflora infatigable entre las grietas del cemento, a capas y capas de vivencias acumuladas en la memoria. La escarcha que cubría el olivar en los invernales fines de semana, el almendro vestido de blanco para recibir a la primavera, el olor a tierra mojada tras la tormenta veraniega, las hojas de otoño caídas en la vereda que conducía al colegio… Misterio de inocencia y sencillez, el que se percibía en una flor, en un paisaje, en el transcurrir de los ciclos escolares.
También recuerdo el olor de los libros de texto desparramados sin orden ni concierto en la mesa de estudio, y el tacto de aquéllos otros que apilaba como un tesoro en la estantería de mi habitación. En mi mente adolescente, la literatura abrió una ventana a la que, sin que nadie me lo impusiera, quise asomarme para aprender a mirar otros paisajes, a oír otros pensamientos, a imaginar otras historias. Fueron esas lecturas las que entretejieron sueños de un mundo mejor y el interrogante de cómo soñarme a mí misma para ocupar un lugar en él. Ansias por conocer y conocerme, dudas. Y también certezas que después hube de conjugar en el tejido de mi propia existencia…

Charla a los alumnos del IES Álvarez Cubero, dentro de las actividades de la Semana Cultural / Priego de córdoba

¡¡¡Mi agradecimiento a la dirección del IES Álvarez Cubero y a la atención de los alumnos que inspiraron una nueva página!!!

Así nació la escritora

 Crecí entre olivares, en Castillo de Locubín, Jaén. He cogido aceitunas, he tirado de los fardos y he disfrutado del pan chorreando aceite sobre mis manos,  en el descanso del mediodía bajo la sombra de un olivo. La verdad es que podría ser cada una de las personas que viven en cualquier pueblo o ciudad; la aprendiz, la trabajadora, la inconformista, la soñadora, el ama de casa. Cada persona tiene un libro que escribir con su vida, que imprime a fuerza de arrugas, roces, risas y lágrimas. No son las palabras las únicas que cuentan historias; es la manera en que vivimos cada experiencia la que muestra cómo estamos escribiendo cada capítulo de nuestra particular novela. ¿Con resignación o aceptación? ¿Con alegría o fastidio?
Quizá fuera la rebeldía la que me empujó un día a cambiar mi propia historia. Salí a conocer otras gentes, a perderme en grandes ciudades, y comprendí que uno puede salir de su tierra pero ¡cómo desvincularse de las raíces de uno mismo! Hoy agradezco a la vida por haber nacido y crecido en un entorno que me hizo apreciar la fuerza de la naturaleza y el lenguaje silencioso de sus ciclos siempre cambiantes. Hoy retorno al regazo de la Madre Tierra y desde su cobijo viajo a través de otras páginas más vivas que despliegan sus signos a cada instante…
Aprendo de los incontables mundos que coexisten en el espacio que abarca una mirada, y me aprendo en ellos… Soy autodidacta en mi búsqueda incesante por descubrir al ser humano en todas sus dimensiones. Desde muy joven sentí la necesidad de expresar en un papel confusos planteamientos sobre el sentido profundo de la vida, el amor, las relaciones…  Una mirada de autodescubrimiento que con el tiempo se ha ido aclarando pero que en un principio no halló sino palabras y más palabras. Palabras que me definieron, y otras con interrogantes que necesitaban de más palabras para cerrarse. Así nació la escritora… 
 12 de Junio de 2008 // presentación de GIRASOLES AL AMANECER en Castillo de Locubín
¡¡¡Gracias, gracias, gracias, conciudadanos-as, por mostrarme que también es posible escribir en el aire!!!

Semillas de un Sueño

Autora: Angela Castillo // Género: Narrativa

Sinopsis: Los protagonistas de esta historia hacen un recorrido por el paraíso de la ilusión, en el Camino de Santiago, para desembocar en las tinieblas del desamor, cuando interfieren las desavenencias de sus circunstancias externas…

Semillas de un sueño que sutiles manos sueltan al azar, agarrándose a suelos áridos. Diminutos brotes de una flor que asoman tímidos al corazón y son aplastados por la realidad…

“¿Y qué es el amor, ese cielo que la saeta de Cupido nos deposita en el corazón o ese infiernos en el que agonizamos cuando la flecha está envenenada por el miedo…?”

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semillas de un sueñoSemillas de un Sueño es una historia de amor y desamor, un intento de expresar y entender la escala emocional inherente a toda relación amorosa. Al escribir esta obra trascendí muchos planteamientos erróneos sobre mi visión del amor: el miedo a fundirse en el otro, la falta de compromiso, las expectativas, la rutina, la soledad, el sentimiento de abandono… Trabajar en esta obra supuso un cambio de dirección en mi búsqueda, un desviar la mirada hacia dentro; o, parafraseando una de sus páginas, se podría decir que lo viví como un dejarse caer hasta el fondo, sin oponer resistencia alguna. Y allí donde se pierden las largas extremidades de la dualidad, donde no existe lo profundo o lo elevado, lo bueno o malo, lo masculino o femenino, me encontré con lo que hay, o sea, nada. Nada que perder. Nada a lo que aferrarse, todo es un juego en el que la nada se distrae soñando el universo de las cosas…
En las páginas de Semillas de un sueño hay más ingenuidad que experiencia, más sinceridad que habilidad, más desnudez que documentación y más corazón que técnica. Sin embargo, esta obra fue un solo paso, quizá más importante por ser el primero, pero un solo paso no hace un camino…

Si deseas regalar o regalarte este libro en formato impreso, contacta con:   lamagiadelasrelaciones@gmail.com

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