Un canto de agradecimiento

Elevo un canto con notas timbradas por el susurro del viento, el arrullo jubiloso del colibrí girando sobre las aguas del río, el rumor del maizal danzando con la ventisca del crepúsculo… Un  himno que alcance en su vuelo glorioso al sol que alumbra, impasible, más allá de los nublados que ensombrecen los paisajes de cada día. Una canción que resuene en el  Amor que cohesiona todas las formas de la creación, así como en el silencio resuenan todas las notas…
El futuro camina sin descanso hacia atrás, recreándose en los asuntos pendientes de resolver. El devenir será agradecido cuando escuche mi canto de agradecimiento por todas las relaciones, por todos los momentos y situaciones que han convergido en este Instante que me rescata de las inclemencias del tiempo. Es entonces cuando el cielo se abre mostrándome la sonrisa del arco iris que asoma después de la tormenta, como una nueva mirada que puede atisbar un paisaje más claro y luminoso más allá del horizonte en el que se quedaron anclados mis ojos…

Girasoles al amanecer en Centro Artdansa / Barcelona

¡¡¡Gracias, amig@s, por esa presencia vuestra que acogió otra página escrita en el aire!!!