Semillas de un Sueño

portada_semillas_de_un_suenoAutora: Angela Castillo Olmo
Género: Narrativa
Idioma: Español
Páginas: 141
Encuadernación: Tapa blanda 
Tinta interior:  Blanco y negro
Dimensiones:  13.5 X 19.0

Los protagonistas de esta historia hacen un recorrido por el paraíso de la ilusión, en el Camino de Santiago, para desembocar en las tinieblas del desamor, cuando interfieren las desavenencias de sus circunstancias externas…

Semillas de un sueño que sutiles manos sueltan al azar, agarrándose a suelos áridos. Diminutos brotes de una flor que asoman tímidos al corazón y son aplastados por la realidad…

“¿Y qué es el amor, ese cielo que la saeta de Cupido nos deposita en el corazón o ese infierno en el que agonizamos cuando la flecha está envenenada por el miedo…?

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Semillas de un sueño es una historia de amor y desamor, un intento de expresar y entender la escala emocional inherente a toda relación amorosa. Al escribir esta obra trascendí muchos planteamientos erróneos sobre mi visión del amor: el miedo a fundirse con el otro, la falta de compromiso, las expectativas, la rutina, la soledad, los quebradizos lazos entretejidos en la distancia… Trabajar en esta obra supuso un cambio de dirección en mi búsqueda, un desviar la mirada hacia dentro; o, parafraseando una de sus páginas, se podría decir que lo viví como un dejarse caer hasta el fondo, sin oponer resistencia alguna. Y allí donde se pierden las largas extremidades de la dualidad, donde no existe lo profundo o lo elevado, lo bueno o malo, lo masculino o femenino, me encontré con lo que hay, o sea, nada. Nada que perder. Nada a lo que aferrarse, todo es un juego en el que la nada se distrae soñando el universo de las cosas…

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20 comentarios sobre “Semillas de un Sueño”

  1. En verdad que tus palabras no se quedaron en el aire. Todavia resuenan en mi cabeza como una música que marca el camino a seguir. La senda del corazón. Un abrazo desde Toledo.

  2. Ya casi acabe tu libro, Ángela, ¡que bueno!, me está ayudando mucho ese tipo de redaccion, la siento muy dentro de mi…
    Un abrazo, Esteban

  3. Hola me llamo Roser, un día viniste a la biblioteca donde trabajo con tu amigo Josep y me hablaste de tu libro Semillas de un sueño. Josep me lo prestó y creo que es fantástico. He intentado comprarlo y no hay forma de encontrarlo, me lo han pedido en diferentes librerias y no hay menera. Te agradeceria si me pudieras decir donde localizarlo o si tu pudieras mandarmelo contra reembolso o de la forma que a ti te vaya bien.

  4. Preciosa tu historia, Ángela. Aun así estoy plenamente segura de que tu pluma no ha alcanzado su cima. Eso sí, la veo peregrinar hacia la culminación de su destino.

  5. Lo que más me ha llegado de tu libro, Ángela, ha sido la frescura y claridad de tu lenguaje. Siempre pensé que una frase clara no necesita adjetivos que la definan. Así he notado tus frases en esta historia que nos has regalado.

  6. Querida Ángela, después de absorber la intensidad de esas emociones que derramas en las Semillas de un sueño, retorno a los versos de Miguel D´ors en su obra “Del amor, del olvido”. Aquí te los copio porque sé que tú vas a impregnarte de ellos:
    .
    No, no, no nos amamos todavía;
    el amor en nosotros se está haciendo,
    como el vino en las cubas…
    .
    Estamos aprendiéndonos,
    como niños a leer en los colegios,
    torpones, pero con ahínco,
    con ese empeño que da saber
    que como alquimistas elaboramos el futuro.
    El amor en nosotros se está haciendo
    despacio, como obra magna,
    dándole tiempo a los cimientos
    para que se asienten firmes como roca,
    para que sin hablarte puedas comprenderme
    y construirnos para siempre la esperanza
    de vivir nuestras vidas
    entrelazadas como manos,
    sin que el nosotros deje de ser tú y yo…

  7. Querida Ángela:
    Tu historia, como me bien me anunciaste en la dedicatoria, “ha creado resonancias en mi propio sentir”. Yo tambien tuve que renunciar para alcanzar, dejar ir para llevarme lo mejor. Esa fue mi lección y después, como premio, he conocido otras dimensiones del amor. Cada una de las frases de Semillas de un sueño, me lo ha hecho recordar.

  8. Estoy leyendo el libro ,SEMILLAS DE UN SUEÑO ,y me siento tan identificada ,que parece que el libro lo he escrito yo ,,Que suerte haber encontrado por casualidad este libro ,y esta escritora ,que no sabía nada de ella y ahora estoy conociendo,
    saludos Maite

  9. ¡Ay, el amor! ¡Cómo nos hace sufrir y padecer! Y sin embargo, cuánto lo echamos de menos si no lo tenemos! Intenso tu libro, Ángela, me ha transportado al recuerdo de mis desvaríos adolescentes. También me hizo notar que hace tiempo que no me visita este Huesped tan interesante, o tal vez pasa desapercibido entre los vaivenes de mi rutina…

  10. En la buena compañía de Semillas de un sueño he amanecido en este comienzo de año. Lluvia en los cristales de la sala y otra “lluvia” empañando mis gafas… Esta tarde el sol asomó un momento entre los nubarrones. Era increiblemente brillante. Gracias por esa mirada, Ángela.

  11. Empecé a leer Semillas de un sueño, no puedo ir tan deprisa como quisiera porque entre los estudios y los libros del club de lectura, ando un poco atrasada. Decidí comenzar a leer éste, porque era el primero y así podría ver la evolución, pero sobre todo porque, al hablar de él en tu presentación, le quitaste importancia y eso me llamó la atención. Tengo que decirte que voy por la mitad, pero que las páginas que llevo me las leí sin poder parar, en una tarde. En la dedicatoria que me escribiste, decías que era un cúmulo de latidos, y eso es lo que percibo. Un torrente de sensaciones, sentimientos, pensamientos, poesía que se desbordan en cada página. Es como si lo hubieras escrito en plena catarsis, en la que me he visto sumergida.
    Me gusta, me gusta mucho. Además hay pensamientos sobre el camino, sentimientos que reconozco. Yo hice una parte del camino, sola. Al leerte me has traído a la memoria sensaciones que tenia aparcadas. Ahora sé que tengo que volver para hacerlo completo. Gracias por recordarme esto.

  12. Después de haber leído Semillas de un sueño por segunda vez, me reafirmo en la impresión que me produjo el primer acercamiento:
    Se nota que la escritora ha reflejado en esta obra sus propios sentimientos e inquietudes adoptando, para ello, el bisturí de un cirujano de almas, con el que hace una disección total de las diferentes fases del amor. De ese amor que nos hiere y acaricia simultaneamente y que, en definitiva, es fuente de vida.
    No sólo el fondo de la obra, como digo, es un verdadero análisis de sentimientos, es el gran nivel de su forma de expresión, lo que confirman las grandes cualidades de su autora.
    Por todo ello, celebro que ya esté publicado tu nuevo libro. Con impaciencia espero a que los girasoles viajen hacia Madrid para que formen parte de la colección de Angela Castillo, que ya comencé a formar con Semillas de un sueño.

  13. Para mi el ciclo de la vida muestra su dualidad con todos sus extremos , en este momento me hace dudar del camino y de mi misma, solo dejarlo pasar y encontrar el equilibrio, a mi ego le cuesta mucho estarse quieto y no cargar en seres muy preciados toda su inconsciencia….
    corazón / ego toda una lucha de titanes….escribirlo pierde su sentido y solo parece un juego….
    Un fuerte abrazo, Angela…

  14. Ángela, me ha recordado tu obra, Semillas de un sueño, a un pasaje que Khalil Gibran escribió sobre el Amor:
    “Cuando el amor te llame, síguele,
    aun cuando su camino sea duro y difícil;
    y cuando sus alas te envuelvan, entrégate,
    aunque la espada escondida entre ellas te hiera;
    y cuando te hable, cree en él,
    aunque su voz destroce tus sueños,
    tal como el viento del norte devasta los jardines.
    Porque así como el amor te corona, así te crucifica;
    así como te hace crecer, así te poda;
    así como asciende a lo alto y acaricia tus más tiernas ramas,
    así descenderá hasta tus raíces y las sacudirá en un abrazo con la tierra.
    Como trigo en gavillas él te une a ti mismo.
    Te desgarra para desnudarte.
    Te pulveriza hasta volverte blanco.
    Te amasa hasta que estés flexible y dócil.
    Y te asigna luego a su fuego sagrado, para que puedas convertire en sagrado pan para la fiesta sagrada de Dios.
    Todo esto hará el amor en ti para que puedas conocer los secretos de tu corazón y convertirte, por ese conocimiento, en un fragmento del corazón de la Vida. Pero si en tu miedo buscaras solamente la paz y el placer del amor, entonces, es mejor que cubras tu desnudez y te alejes de sus umbrales. Hacia un mundo sin primaveras donde reirás, pero no con toda tu risa, y llorarás, pero no con todas tus lágrimas.
    El amor no da nada más que a sí mismo y no toma nada más que de sí mismo.
    El amor no posee ni es poseído.
    Porque el amor es suficiente para el amor.
    Y piensa que no puedes dirigir el curso del amor porque él, si te encuentra digno, dirigirá tu curso.
    El amor no tiene otro deseo que el de realizarse.
    Pero si amas y debe la necesidad tener deseos, que tus deseos sean estos:
    Fundirse y ser como un arroyo que canta su melodía a la noche.
    Saber del dolor de la demasiada ternura.
    Ser herido por tu propio conocimiento del amor.
    Y sangrar voluntaria y alegremente.
    Despertarse al amanecer con un alado corazón y dar gracias por otro día de amor.
    Descansar al mediodía y meditar el éxtasis de amar.
    Volver al hogar con gratitud en el atardecer.
    Y dormir con una plegaria por el amado en el corazón y una canción de alabanza en los labios…”

  15. El amor es vida y/o la vida es amor, como quiera decirse, ya que vida y amor, para mi, son una misma cosa. Buscamos la vida, el amor, en aquellas cosas que son reflejo de nosotros mismos. Por suerte, hay muchas cosas que son capaces de reflejarnos, por eso podemos notar el amor, la vida, en nuestro cotidiano quehacer, en la contemplación de la naturaleza, y en diversas personas, fundamentalmente, cuando nuestro organismo exige su parte. El amor no duele pues es flujo de vitalidad, lo que duele y mata, es la falta de amor. Ama mucho y vivirás mucho. Mientras los rayos del amor te alumbren, marcharás gozoso, pero debes estar preparado para el cruce de las zonas umbrosas. Para esa preparación, recurrimos a la razón y ésta te aconsejará que, en tu camino, aún muy largo, procures encontrar un espejo duradero y sin aguas, que te refleje con nitidez.
    Ángela, he admirado en las Semillas de un sueño esa gran capacidad de análisis que posees para desmenuzar los sentimientos del ser humano.

  16. Ángela,
    He terminado de leer tu libro…. es muy, muy interesante y con un contenido de muchísima calidad. Chica, que complicadas somos las mujeres y ¡ que miedosas !… quizá porque el deseo de libertad es una de las esclavitudes más grandes: ¿ no será que cuando elegimos y nos comprometemos, es cuando más libres somos ? y ¡ que dure lo que dure, coño !. ¿O es que vamos a vivir eternamente para estar purgando indefinidamente nuestro deseo de descansar, de quedarnos…?

  17. Ángela, casi no he podido más que ojear las primeras páginas. Pero me gusta lo que he podido leer. Hoy se lo he enseñado a una compañera del trabajo y lo ha visto, y le ha gustado. Así que el libro emprenderá un largo viaje muy pronto.
    Yo siempre he querido escribir lo que sentía y lo que vivía. Pero como mi conexión con los sentimiento estaba un poco, o mejor dicho, muy deteriorada, no podía escribir ni hablar de lo que sentía. Desde haces unos meses chapurreo el lenguaje de los sentimientos y me atrevo a decir algunas cosas profundas. Son mis primeros pasitos hacia la libertad completa.
    La vida siempre te pone lo justo para que lo interpretes. Así que si hago caso a ello, este libro me puede enseñar a escribir con amor. Creo que hay mucha dulzura en tus palabras y un gran amor.
    Sabes, este fin de semana, yo he dejado ir mi semilla de un sueño, en medio de un campo de trigo. La he soplado y sin prisa ha emprendido un viaje distinto al mio. He descansado y ahora puedo respirar con calma.
    Te deseo un profundo sueño.
    Rafa

  18. Hacía mucho tiempo que mi alma embrutecida no se conmovía como lo hizo Semillas de un Sueño, hasta el punto de hacerme emocionar en algunos momentos. La experiencia que narran los dos protagonistas y las sensaciones que emanan del uno hacia el otro son extrapolables a cualquier experiencia de amor-desamor vivida. Precioso.
    Besazo enorme
    Papi

  19. Hola Angela:
    Yo no tengo capacidad de hacerte una crítica tan excelente como la del anterior Yasin, pero sí quiero dejar constancia de que hace un año leí Semillas de un sueño y que su lectura me conmovió hasta la médula. He visto que los girasoles están gustando y estoy deseando que lleguen a Barcelona. Ya avisarás.
    Un abrazo de Lola López

  20. Ayer, encerrado en las cuatro paredes de mi habitación y a altas horas de la noche, me embargó una nostalgia por los buenos y malos momentos que pasé en mi colegio.
    Pensé también en la sinfónica y en todos los conciertos que tuvimos en diferentes partes de la región Lima Provincias y, al pensar en esto, busqué entre mis cosas y encontré una gran cantidad de partituras dentro de un folder, al abrirlo me dí con una gran sorpresa, encontré dentro de este folder numerosos pedazos de papel y un libro. Leí al azar algunas páginas y sentí una gran emoción ya que me invadieron los recuerdos de todas las cosas ocurridas en aquel verano: los párrafos de “Semillas de un sueño” expresaban el mismo sentimiento que estas cartas amarillentas.
    Pienso ahora en ese corazón que al otro lado del océano ha sentido en otro tiempo la misma cohesión y el mismo desgarro que pude y puedo sentir yo… Y pienso en el gran enigma que nos plantea el amor, un sinnúmero de emociones encontradas en un libro, las mismas que el tiempo amarillea en los cajones del olvido.
    Michael Natividad =)

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