Abundancia

¡Y que llueva, sí! Que la lluvia fecunde los campos del día. Que caigan aguas finas y penetren las grietas resecas, para que la primavera cubra con su manto de colores todos los rincones del olvido. Porque la Abundancia no escucha el quejido de los yermos, pero sí responde al reclamo hecho por la misma saciedad. Mira en ti, cielo, y descubre cuán abundante eres. ¡Ah! Te ves sencilla. Sin embargo, no puedes esquivar la exquisitez del mundo que te subyace. Todo es sencillo y a la vez de una complejidad que no siempre puede traspasar tu mirada, pero ahora puedes sentir la plenitud aunque no logres aprehenderla con las palabras. ¿Qué te falta en este instante?
De repente se desatan los nudos y desaparece el miedo de no saber adónde ir, el temor de no volver, de no controlar, de no comprender. Ya no hay nada que reclamar que no sea la plenitud de este instante perfecto. El gozo vive de su entrega sin límites, con la mirada sostenida en la gracia por el aire que llena los pulmones. La Belleza es la danza extasiada de la vida, una entrega constante de amor en lo que haces, en los que dices, en lo que tocas. ¿Lo notas, cielo? Un velo acaba de deslizarse y ante tu mirada se abre un mundo diferente. Las imágenes adquieren mayor luminosidad y nitidez. El corazón se estremece, abriéndose a una corriente impetuosa de luz que lo alimenta todo, y todo lo devora. Es el Fuego del Amor…  
Extracto del libro
Los Ojos de la Noche 

en LA TERTULIA de Granada

¡¡¡Gracias, amig@s!!! Por mostrarme en ese rato compartido la magia del círculo!!!

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Saltos de consciencia

A lo largo de una vida pasas por etapas en las que la búsqueda y su interrogante no  hallan un espacio por donde colarse dentro de los parámetros en los que se desenvuelve tu existencia. En esos tramos no hay preguntas que hacerse porque estás comprometido en responder a las constantes exigencias que impone el cuerpo y su sustento, la mente y el desarrollo de sus facultades, o el afecto y su gama de relaciones emocionales –amor de padres, de hijos, de amantes, de amigos… amor por lo que haces–. ¿Quién tiene tiempo de indagar más allá de este marco que ya de por sí está repleto de contrastes? Casi nadie le da cabida al Interrogante a no ser que la Búsqueda misma le seduzca en algún tramo del camino. A no ser que el lienzo sobre el que pintas tus días tenga fisuras y por ahí se pierdan tus fuerzas, cayendo irremediablemente en tus abismos con un “porqué” en la garganta; o que ya nazcas con la duda incrustada en la frente y tu destino sea el de esos peregrinos de la noche oscura que caminan en dirección hacia el alba.
Sea como fuere, hay un denominador común entre las personas que somos vividas por el arquetipo de la Búsqueda: por mucha información que acumulemos, o muchos caminos que andemos, ya esté claro el día o sea noche cerrada, lo cierto es que siempre se antepone una distancia entre nosotros y los tesoros que esconde el horizonte hacia el que dirigimos nuestra mirada; no importa cuán lejos has llegado en tu viaje de conocimiento, pues lo que buscas se aleja a la misma velocidad que avanzas. Y no importa cuánto tardes en rendirte a la evidencia de que lo que la Búsqueda te está exigiendo es un salto confiado más que un paso metódico y complaciente… Pero ese salto requiere la energía que fuiste dejando a tu espalda en cada negación que no pudiste o no quisiste o no supiste transformar en un sí-mismo.
Es llegado a este punto que el buscador desanda sus pisadas y va reinventando el pasado a fuerza de sanar fisuras… Algo mágico le sucede en este recorrido, pues, al desapegarse de la búsqueda, encuentra un horizonte sobre cada paso, una claridad en cada paisaje que recordaba sombrío, una fuerza en cada herida sanada. Y es así cómo, sin darse cuenta, sin ya pretenderlo, ha dado un salto sobre sí mismo…

En el Centro María Zambrano de Granada

¡¡¡Gracias, amig@s, por participar de una nueva página en los girasoles!!!

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Utopías

El mundo es una mirada…
El mundo está mal, dice la mirada realista, hay crisis, corrupción, desigualdad, conflictos, desconfianza… Las masas parecen enchufadas a la euforia colectiva que nos suministran aquellos que desde la sombra mueven los hilos… y así seguimos oscureciendo los paisajes en los que vivimos, a fuerza de perpetuar ese  mirar sombrío. Pero yo no quiero subirme a esa mirada, prefiero girar la visión y buscar entre tanto desaliento unos ojos entre miles de ojos, un corazón entre tanta queja y lamento. No me interesan las estadísticas, busco una conexión auténtica que le permita a mi mirada traspasar el cansancio de tanta ausencia adherida al mundo,  y despierte el sentir adormecido detrás de tanta coraza pintada de desencantos. Entonces ya no veo unos zapatos de marca sino unos pies que anduvieron caminos.  Ya no veo estrategias para engañar ni engañarse sino la inocencia de un niño que no juega a interpretar el traje del rey sino a decir la verdad desnuda, el rey no tiene traje… Veo un corazón capaz de entregarse a pesar de haberse roto una y mil veces. Veo la vida sacudiéndose con fuerza tantas mentiras y juicios adheridos a su espalda que es mi espalda

Utopía, dicen algunos, el mundo seguirá siendo igual, lo mires como lo mires, mas yo sé que estoy creando un paisaje diferente sólo por mirarlo de otra manera. Pues qué es el mundo sino el resultado de infinitas miradas cristalizándose en un único  instante…

GIRASOLES AL AMANECER En la Casa de la Juventud de Granada

¡¡¡Gracias, amig@s , por permitirme e inspirarme a escribir otra página en el aire!!!

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Libros que susurran entrelineas

Harían falta muchas vidas para poder leer tantos y tantos libros escritos en las páginas de la historia. La cantidad de información a la que tenemos acceso hoy en día es tan desproporcionada que la confusión en derredor es mayor que nunca. Entonces, ¿cuál es ese itinerario de lecturas que acaba cerrando todos los interrogantes abiertos y suaviza el ceño fruncido ante tantos asuntos que todavía no comprendemos?

Acaso el lector halle la respuesta en aquellos libros que le susurran entrelineas que las cosas simples son las más extraordinarias. Y para que ésta no sea otra frase más revoloteando entre un pensamiento y otro, le invitan a desaprender lo aprendido, recuperando así el milagro de esa mirada que se limpia a sí misma para acoger un nuevo descubrimiento, una nueva imagen. Es la magia de la mirada que se hace visión. La vida es de por sí, ya, un gran milagro. El respirar otro. Es la conciencia de las pequeñas cosas cotidianas la que nos permite asombrarnos de la extraordinaria complejidad de lo simple. La manera como germina una semilla es una gran proeza. O leer un cuento y caer en la cuenta de que es una historia seria e importante que dice de modo sencillo lo que resulta más complicado de transmitir.

Entonces, puede que el lector acompañe a esos protagonistas de los mitos y cuentos, esos locos que escapan del cobijo de su hogar, de lo conocido, y emprenden la búsqueda de tesoros que siempre imaginan bien lejos. A través de esas lecturas, nuestro amigo vivirá los procesos de superación, las pruebas inscritas en el desarrollo de la trama, que a su vez son inherentes a la propia vida. Y, después de una larga marcha esbozada de insólitas aventuras, regresará a su tierra para darse cuenta de que el tesoro que buscaba en lo lejano estuvo siempre en su corazón, o bajo sus pies. En ese recorrido, lo que realmente cuenta es que el oro del entendimiento debe ser hallado para que todo lo vivido pueda tener un sentido. Es lo que hay que leer -se dice a sí mismo-, aquí es donde hay que ir, al corazón, al presente. Aquí está mi lectura personal…

En Alhama de Granada // Acto en conmemoración al Día de la Biblioteca // organizado por la Biblioteca Inocente García Carrillo

¡¡¡Gracias, Alhama de Granada, por ese calor tan entrañable que respiramos en el aire y nos hizo sentir como en casa!!!

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Bibliotecas

Las bibliotecas, esos lugares que atesoran la memoria escrita de la humanidad, son “puntos de encuentro” entre lectores y autores, entre el pensamiento asumido y la compresión venidera, entre una idea congelada en el tiempo y el pálpito de una resonancia en la memoria de la sangre… Borges se imaginaba el paraíso “bajo la especie de una biblioteca”, con estanterías infinitas donde todo lo escrito por el hombre tuviese su lugar, su signatura, su tejuelo. Pero estéril sería ese paraíso si no se diera el encuentro entre el libro y el lector. Y es que son las lecturas comentadas y las silenciosas y las criticadas, las que colorean de infinitos matices todo aquello que vale la pena de ser vivido: la libertad, el amor, el descubrimiento, la amistad, el coraje, la lealtad…

Hemos inventado los libros para ser libres o, al menos, para convencernos de que ser libres es una posibilidad y que no estamos condenados, irremisiblemente condenados, a consumirnos poco a poco en la cárcel de nuestra realidad más abyecta. Buscamos libros para conocer otras vidas que nos expliquen algo de la nuestra. Lecturas capaces de suscitar en nosotros grandes rechazos o entusiastas adhesiones, pero, lo que sería aún mejor: sabias perplejidades que nos ayuden a entender el mundo o a desistir definitivamente del empeño.

Libros y bibliotecas ofrecen ese encuentro donde todo está dicho y, por lo tanto, todo queda por decir…

En Alhendín / Granada / Dentro de las actividades dedicadas al Día de la Biblioteca

¡¡¡ Mi agradecimiento al Área de Cultura de Alhendín por ofrecerle una insólita lectura a los girasoles!!!

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