El Intento

Resulta fácil configurar palabras de ánimo en el abstracto de las frases motivadoras. Luego resulta lo que resulta donde no llegan las palabras, a la raíz del olvido, del dolor, de la tristeza… Es fácil decir, y es difícil a ratos sentir lo que sentimos.

Sin embargo, sea o no sea fácil, desde la misma raíz lo intentamos: “Ánimo, tú puedes”. Así como si tomáramos el impulso de salir de un barranco, un hoyo, un laberinto, una madriguera, o cualquier lugar confuso donde la luz apenas llega.

Sí, ya sé, resulta fácil decir que en el Intento está el logro, la salida, el cambio; otra cosa es sentir cómo nace su fuerza ahí mismo, donde vivir aprieta…

Share Button

Semillas de amor

Alguien me dijo una vez que nunca brota una flor por muchas semillas que pongas en una piedra.
Luego comprendí que sí, que puede suceder lo imposible cuando hago lo posible.
Y esto mismo sucedió la vez que lancé una semilla de amor al vuelo, por no dejarla en mitad del camino expuesta a ninguna suela de algún zapato.
Yo no digo que sea para tropezarse, pero las piedras están por todos lados y en una de éstas cayó mi semilla de amor. Concienzuda yo, me fui a buscarla para ponérselo más fácil y dejarla sobre la tierra. Lástima que, entre tantos peñascos, ya no la encontré.
Entonces fue cuando el momento me dijo:
«No te preocupes por lo que de ti no depende. Marcha tranquila porque tu intento ya hizo la siembra y mira cómo floreces tú entre tus piedras…»

Share Button

Alternancias

La meditación de esta mañana me ha conducido a esa alternancia entre vivir siendo pensada por los pensamientos del mundo o vivir inspirada por un solo pensamiento que nace a cada momento del Ser, me hace ser, y hace de cada instante lo que es…

Y al final comprendo que ese intento de buscar la verdad no es más que un constante desenmascarar cada mentira que se disfraza de mí misma…

Share Button

En el Intento está el logro

El intento es un ¡Sí! que desafía a todas las justificaciones que me cuento, a todas las incertidumbres que me acosan, a todos los inconvenientes que vienen a convencerme con su lógica. El intento atiende a ese ¡Sí! que grita el sueño latente en mi corazón y, aunque vengan todas las quimeras languidecientes a decirme cómo tengo que pensarme a mí misma, ahí está el intento, sosteniendo el latido que lo aviva, la flecha que me enciende alumbrando la diana de cada logro.
MontserratEl intento es una cita a ciegas que tengo conmigo misma, con un espacio que desconozco pero que me apasiona descubrir. ¡Cómo puedo dejarme plantada si hemos quedado ahí! Llueva o truene, acudo a la cita, porque ahí donde hemos quedado, donde puse el intento, ya me estoy esperando.

Encuentro en Montserrat – Barcelona

¡¡¡Gracias, amig@s, por tanta renovación que habéis traído a este Encuentro!!!

Share Button

El paso de ahora

Soy un fuego, una flecha y un destino. Y soy las tres cosas al mismo tiempo. A veces me vivo como llama encendida en el pecho, a veces como proyección, propósito o proyecto. A veces como culminación de una meta que le da su razón de ser al impulso primero y al recorrido. Pero soy las tres cosas en un mismo instante.
Soñé con una montaña enorme que se alzaba como una masa densa ante mi cabeza doblada hacia atrás atisbando sus cumbres. El fuego de mi voluntad se extinguía ante la lejanía inalcanzable de mi destino; pesaban mis huesos como esa misma mole de piedra en cada intento por escalarla. Pero la cima me alentaba impasible desde lo alto, diciéndome: “solo tienes que dar un paso, el paso de ahora, el único paso…” Sonreí a la cúspide y ya dejé de mirar hacia arriba; sencillamente di un paso y otro y otro. No sabría decir a ciencia cierta cuántos pasos dieron mis pies antes de que se diera el cambio de percepción. ¡¡¡La montaña me estaba entregando su fuerza!!! Yo era una misma con la montaña. Y, sin darme cuenta, ya estaba en la cima, liviana como la cima. Desde allí, desde las alturas, atisbé mi recorrido y pude ver al fondo de la ladera a una mujer cansada con la cabeza doblada hacia atrás, mirando en mi dirección. Desde allí le envié el mismo aliento que yo recibiera antes: “solo tienes que dar un paso, el paso de ahora, el  único paso…” Sentí su sonrisa en mi corazón y comprendí que ella y yo éramos la misma, en un mismo instante. Un mismo fuego, una misma flecha y un mismo destino…

en Centro Oshun // Sant Boi // Barcelona

¡¡Gracias amig@s, por tantas cosas que aprendí en este rato compartido!!

Share Button