Autoengaños

La vida no se construye en la base de ésta u otra formación, de éste u otro oficio, de esta geografía o aquel camino. Se decide más bien en el soporte de la persona que decido ser, en mi corazón, frente a mí misma. Por eso el grado de sinceridad conmigo, y en mí, es crucial, importantísimo; por una razón sencilla, porque toda persona que acepta engañarse a sí misma, acepta también con igual o mayor medida engañar y ser engañada por los demás.

La verdad no convive con el autoengaño, ni camina junto a los cuentos que cuento y acepto de los demás, sencillamente porque una vida real va dentro de un camino de Claridad. Por el contrario, el autoengaño es una geografía difusa, una visión de corto o pequeño recorrido. Algo así como si mis quejas, evasivas, justificaciones, fuesen vereditas que me entretienen en lo otro, abriéndome paso, a tientas, hacia esa quimera que me hace pretender de todos menos de mí misma…

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AutoExpresión

Las razones para expresarse pueden ser múltiples o ninguna.
Puede ser una voz que, detrás de su fortaleza, esconde a un ser frágil, demasiado frágil. Por esto grita a veces, para hacerse oír, para hacerse comprender.
Pero ¿me comprendo yo? pregunta la voz al silencio.
A partir de ahí, y llegado el momento, la voz entiende por el solo hecho de pronunciarse, incluso cuando nadie la escucha …

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Hay días…

Hay días, días normales, días cualesquiera, que no necesitan de un pregón municipal para anunciar el júbilo de la luz solar, de su bienvenida y llegada. Días que llegan sin cohorte de guardia ni cítaras que anuncien la visita memorable del sol.
Y es que todos los días ocurren milagros, aunque no todas las horas tengan ese significado de satisfacción personal: me refiero a esas horas y horas que nos llevan de exploradores a caminar por un bosque donde la frondosidad logra desorientarnos. Y, aunque nada es adorno en la naturaleza vegetal (ni siquiera estorban las hojas que impiden ver los caminos), en la naturaleza humana es cada cual quien decide sobre las cosas dispersas, las puras distracciones que dispersan de ver el puñado de cosas esenciales, básicas, que llenan de sentido y dan de lleno en la diana del “qué es importante y qué es accesorio de vivirnos”.
Todos los días tenemos un bosque de acontecimientos que atravesar. Y, en esa amalgama de sucesos, importa mucho el proceso de selección personal: de qué es valioso y qué es adorno. Esto lo saben las personas enamoradas. Lo saben muy bien las personas que disfrutan y trasladan en sus silentes gestos el secreto del amor. Y lo saben sobre todo las personas que, aun sufriendo el dolor y la incertidumbre, agradecen a la muerte por concederles un día cualquiera más.
Hay días, esos días, tan normales ellos, que quizá tienen una sola noticia. Pero, bien verdad es, que una sola noticia vale por mil mensajes si clarea en un corazón con su luz natural…

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Madre Naturaleza

La vida se entrega a sí misma en la misma vida para que sigamos alimentándonos de vida. Esto se ve en casi todas las criaturas que asoman y se transforman en la piel de la Madre Naturaleza: cuanto más conectadas están con su esencia más buscan el alimento vivo que las nutra de vida; no acechan lo que ya está muerto y, si algunas lo hacen, es porque son carroñeras.

La vida se alimenta de la vida, pero te acostumbras a nutrirte de materia inerte, de tiempos caducados, de un devenir gestado en la indiferencia, en el miedo o en la huida del presente.

Está muerta la vela que ha consumido toda su mecha y, de nuevo a oscuras, te enfadas con la cera derretida o agradeces por la luz que alumbró lo que no estaba visible en ti. Está muerto el pasado y la vida pone otras velas en el camino, nuevas relaciones, más regalos.

Lo que te vives en tu cueva oscura es una oportunidad única de agradecer por un espacio que nunca existió y ahora está vivo en la consciencia. Agradecimiento por la claridad que nace de ti cuando se apaga el resplandor en tus ojos, cuando entiendes que la luz de la vela consumida en el ayer sigue encendida en tu mirada presente y alumbra ya el rostro de un paisaje naciente. Gratitud al recordar cómo el latido de la vida sustenta la forma de un sueño que se gesta en las entrañas de la materia y resuena en tu propio vientre.

¡Siente, siente el pálpito de la Madre! Siente el amor infinito que te sigue gestando en un tiempo sin tiempo, en un espacio sin límites. La vida es una piedra inerte y dormida si no la nutres de un sueño que asoma y se transforma en ti desde siempre…

Encuentro de Conexión con la Madre Tierra en el Garraf – Barcelona

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La mirada del observador

Seres hermosos, corazones vivos, cantos que aunaban nuestros latidos, palabras que rodeaban nuestra mente e iban directamente a nuestro corazón, revisión de nuestro pasado, de nuestra historia, frescos aromas, alegría, ganas de compartir, luz, flores, colores, poemas, recuerdos, libros: Girasoles al Amanecer, gratitud, y la Naturaleza haciéndose presente…     Mónica Damboriano, Rincón de Luz 

Rincones de luz o espacios oscuros…  ¿Qué es la conciencia? Me preguntaba alguien hace unos días. La luz que alumbra los espacios inconclusos de la mente dándoles resolución por el simple hecho de alumbrarlos, respondí yo así como quien tiene la idea muy clara. Pero el planteamiento seguía zumbando en mi cabeza invitándome a darle más hondura a la respuesta, en definitiva a que actualizase la noción de conciencia en mí.
Vino una imagen de oriente para ayudarme en el desarrollo. Una pantalla. Un observador sentado en la butaca. Un foco detrás del observador.  La película vital pasa a través de la pantalla atrapando al observador en la trama. Hasta aquí todo bien, disfrutemos de la película que hemos elegido y por la que hemos pagado con nuestra energía, esto es, con nuestra atención. Mas puede suceder, y de hecho sucede, que al cristal del foco se le antepongan algunos moscardones que se proyectan como sombras inexplicables en la pantalla. El observador reacciona ante lo que ve delante suyo. Se asusta ante el sinsentido, bloquea la imagen sin resolverla o entra en conflicto con lo que ve, aunque todo esté sucediendo en el nivel de su enfoque. ¿Es oscura la conciencia de este observador? No. Su foco sigue manteniendo la misma luz, sólo que a ésta se le anteponen diversos clichés que van configurando las imágenes de ahí enfrente…

La luz me ciega. La oscuridad no me deja ver. Es en la unión entre luz y oscuridad que surge la claridad.
Quien vive en la claridad ha aceptado luz y oscuridad como las dos caras de una misma moneda. No vive empeñado en cambiar el mundo desde la pantalla sino en mantener la transparencia de su enfoque, pese a las motas de polvo que de continuo se acumulan en la superficie de una mirada. Quien mira desde la claridad ve desde el discernimiento, desde ese “darse cuenta” que relampaguea en la saturación de patrones contrapuestos, de interpretaciones diversas que visten y revisten la inabarcable diversidad de la vida.  Y quien siente la claridad no se dedica ya a trazar fronteras entre luz y oscuridad, entre el bien y el mal. Le es inherente al sentimiento claro sentirse lo más cercano posible al Foco del Gran Director que está proyectando su renovada creatividad e infinito Amor en la Gran Pantalla del Mundo.

GIRASOLES AL AMANECER en TU RINCÓN DE LUZ – Hospitalet de Llobregat-Barcelona

¡¡¡Gracias, amig@s, por ponerle vuestro mirar más bonito a este compartir!!!

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