Leerte

Son momentos de magia al leerte.

Te leo desde el silencio y me escucho en el rumor de tus paisajes.

Es lectura por los contornos de las letras y también por las profundidades.

Te leo con amor, por decirlo con pocas palabras.

Y es amor que crea una familia de muchos nombres: reconocimiento, admiración, empatía, afecto…

Nada que discrepar de tus enfoques.

Es mágico leerte porque no veo diferencia entre lo que dices y leo.

O, por decirlo con otras letras, tus páginas despiertan lo que ya estaba escrito en mi silencio…

Editorial Abelia

Buenas noticias en estos comienzos de mayo, mes de las flores.

Hoy es un buen día para agradecer a la Editorial Abelia por renovar el rostro de Girasoles al Amanecer, insuflándole nuevo impulso…

En el interior de sus páginas permanece intacta la fuerza, magia y comprensión de una vivencia transformadora… 🍀

Y dando unos pasos hacia atrás, os cuento que, desde el comienzo de mi trayectoria literaria, Nathalie Nascimento trabajó de forma desinteresada en el diseño gráfico, maquetación e ilustraciones de mis libros publicados. El sello de su amor y creatividad quedó impreso en cada uno de ellos y, más allá de los colores y formas, ahí seguirá impreso por siempre jamás… ¡Gracias de corazón, Nathalie!

Editorial Abelia

El olor de los libros

Hay recuerdos imborrables en mi niñez que se anteponen, así como la hierba aflora infatigable entre las grietas del cemento, a capas y capas de vivencias acumuladas en la memoria. La escarcha que cubría el olivar en los invernales fines de semana, el almendro vestido de blanco para recibir a la primavera, el olor a tierra mojada tras la tormenta veraniega, las hojas de otoño caídas en la vereda que conducía al colegio…

Misterio de inocencia y sencillez, el que se percibía en una flor, en un paisaje, en el transcurrir de los ciclos escolares.

También recuerdo el olor de los libros de texto desparramados sin orden ni concierto en la mesa de estudio, y el tacto de aquéllos otros que apilaba como un tesoro en la estantería de mi habitación. En mi mente adolescente, la literatura abrió una ventana a la que, sin que nadie me lo impusiera, quise asomarme para aprender a mirar otros paisajes, a oír otros pensamientos, a imaginar otras historias. Fueron esas lecturas las que entretejieron sueños de un mundo mejor y el interrogante de cómo soñarme a mí misma para ocupar un lugar en él. Ansias por conocer y conocerme, dudas. Y también certezas que después hube de conjugar en el tejido de mi propia existencia…

En el Día del Libro

Las palabras no pueden reunir, en todos los libros escritos y por escribir, el conjunto de lo que piensa, siente y vive el mundo que las escribe y recibe. Y es que son inalcanzables para las palabras las cosas que señalan.

Pero si pongo ahora un hilo a todas mis palabras escritas, un hilo como el que hace volar una cometa y da camino al viento, el trazo señala la alegría de haber alcanzado una receptividad, un sentir, una geografía en el corazón del lector…

¡Gracias por solicitar mis libros, Corazones!…

No dije adiós…

No dije adiós porque el alma nunca se despide.
En ella queda el saber y la confianza del reencuentro.
Tal vez en estas tierras, quizá en otros universos;
tal vez con estos ropajes,
o quizá llevemos otros cuerpos, otras formas,
otros rostros…
Yo sé que en algún lugar nos miraremos de nuevo
y sabré reconocer esos ojos,
aun sin acordarme de aquellos que me vieron antes,
aun sin saber cuántos paisajes compartimos…
Extracto del libro Girasoles al Amanecer