Escribir en la vida

El otro día me escribía un amigo diciéndome, ante la lectura de Girasoles al Amanecer, que lo importante es que yo siga escribiendo en la vida, que protagonizase el sueño del Espíritu en mi libro personal… Sinceramente, no sé si está creciendo el sueño de Dios en mí, o lo que crece es la ilusión que un día proyecté: ser escritora. Siento que aquéllos que escriben en la vida son los auténticos escritores, aunque no se denominen como tal. Los que queremos colgarnos esa etiqueta, o ya la vamos aireando, no somos sino una réplica, una copia de la copia. Mostramos en la página de papel aquello que no sabemos o no podemos imprimir en la página vital. Sin embargo, lo impreso no deja de ser un referente para quienes aprenden a leer en la vida, en sus vidas, desde otros enfoques.

Lo que importa finalmente, ya sea escribiendo o estudiando o experimentando, es hacerse protagonista de ese sueño que duerme en nuestro corazón. Pues parece que nunca estamos preparados para asumir nuestra finalidad en la vida, como si siempre necesitáramos más información que postergue el momento de afrontar el propio destino: no sabíamos hablar pero aprendimos a fuerza de balbuceos; no estamos preparados para ser padres pero uno aprende siéndolo; no estamos preparados para el amor y, sin embargo, sólo a fuerza de relacionarnos podemos encontrar nuestra propia expresión amorosa y madurarla con el tiempo…

GIRASOLES AL AMANECER en Centro Anandi Barcelona

 ¡¡¡Gracias, amig@s de Anandi, por poner vuestros corazones para que la Palabra palpitase en el aire!!!

Publicado por

Angela Castillo

Aprendiza de Poeta Maga